Estoy sentada en la cama
en el borde de la cama
en el ángulo del borde de la cama
y no sé cómo he llegado ahí
tengo un teléfono en la mano
y un número de teléfono escrito
en la palma de la mano
un cultivo de sal* en la pollera
un nudo de músculos bajo la axila
Aprieto la mandíbula
hasta resquebrajarla
y me dejo caer, hasta arrodillarme
con la cabeza entre las piernas
suelto una blasfemia
y en vidrio se convierten mis retinas
aspiro un suspiro que me toma por sorpresa
y las voces de siempre
me agarran de los brazos
y me yerguen
Me dejo arrastrar hasta el baño
donde los dedos, autómatas
hunden sus yemas en los colores de polvo
y me los untan sobre los ojos,
las mejillas,
sobre la boca
mi máscara preferida
se despide de la actriz de plomo envejecida
y obliga a la contracción de los nuevos gestos
Salgo y entonces, con el ruido en la cabeza
el murmullo constante
el galope pulsionante
la electricidad sin interruptores
que circula feroz y embravecida
por entre mis ceros y mis unos
Salgo y arribo
y huelo y me detengo
y no miro para no ser vista
me desplego, me replego
me escabullo y me instalo en un rincón
y pájaro nocturno de sangre viva y huesos explícitos
me aborda en un abrazo de garras
dentro del cual quiero quedarme dormida
ataca mis espacios vacíos con su pico
pía en espiral y espía
con su mirada de cientochenta grados
aletea en gesto de cortejo
y huye, por supuesto, volando
Y yo yazgo exánime, estéril, petrificada
aferrada al mundo como estatua
sosteniéndome a fuerza de parálisis
de todo el humo que sostiene mi gravedad.
*metáfora obsequiada al universo por el poeta Gabo Ferro
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04 julio 2008
20 mayo 2008
Ejercicio Imaginario
Me imagino
que tenés
unas manos muy blancas
con unos dedos fuertes
para manipular las cuerdas
y unos dedos muy suaves
para las caricias
me imagino
que tu piel
es tersa pero castigada
me imagino tus huecos, tus huesos
y que en tu pelo
que es fino y pardo
puedo oler la tierra y el árbol
me imagino
unos labios tímidos, pálidos
que piden permiso
para asomarse en tu cara
imagino que sos
lánguido
pero
abrigado
y que te dejás abrazar muy bien
porque sabés deslizarte
escurrirte amalgamarte
blando, multiforme, maleable
Me imagino
tu sonrisa de boca entreabierta
y mirada nostálgica o decididamente esperanzada
y unas insistentes carcajadas
violetas
Puedo imaginar
cómo asoman
tus vértebras
como teclas
Y, también
tu sabor
la temperatura de tus pies
y en tu cintura un nido de pájaros
de aleteo crepuscular
Imagino
las noches largas, líquidas, suspiradas,
mullidas, linguales, despiertas,
consistentes, líricas, plateadas
Imagino
un comienzo
como arcilla
que tenés
unas manos muy blancas
con unos dedos fuertes
para manipular las cuerdas
y unos dedos muy suaves
para las caricias
me imagino
que tu piel
es tersa pero castigada
me imagino tus huecos, tus huesos
y que en tu pelo
que es fino y pardo
puedo oler la tierra y el árbol
me imagino
unos labios tímidos, pálidos
que piden permiso
para asomarse en tu cara
imagino que sos
lánguido
pero
abrigado
y que te dejás abrazar muy bien
porque sabés deslizarte
escurrirte amalgamarte
blando, multiforme, maleable
Me imagino
tu sonrisa de boca entreabierta
y mirada nostálgica o decididamente esperanzada
y unas insistentes carcajadas
violetas
Puedo imaginar
cómo asoman
tus vértebras
como teclas
Y, también
tu sabor
la temperatura de tus pies
y en tu cintura un nido de pájaros
de aleteo crepuscular
Imagino
las noches largas, líquidas, suspiradas,
mullidas, linguales, despiertas,
consistentes, líricas, plateadas
Imagino
un comienzo
como arcilla
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